.

 

¿ENTRENO SI ME SIENTO MAL?

Si eres deportista de fin de semana, o de alto rendimiento, saber cuando ejercitarse si se siente mal puede ser difícil. Cuando se tiene una infección como un resfriado, problema estomacal (diarrea) o alguna condición infecciosa de la piel, es necesario conocer cuanto afecta el ejercicio a tu salud, a tu rendimiento y a la salud de otros. Claro es importante tener en mente evitar el contagio.

Lo primero que hay que saber es, si es necesario presionar a tu cuerpo enfermo. Cuando tu cuerpo lucha contra una infección la asimilación y el rendimiento del trabajo físico no es óptimo. Perder unos días de entrenamiento, no es el fin del mundo y puede ser la mejor opción. Si eres un deportista de competencia esto podría ser lo mejor para tu equipo.

Aún así en ocasiones la actividad física puede ayudar a sentirse mejor, por ejemplo: un poco de actividad física puede ayudar a descongestionar tu resfriado temporalmente.

Si piensas que el ejercicio te puede ayudar, o te es difícil aceptar perder un día de entrenamiento, haz una revisión  de tus síntomas a nivel del cuello. Si tus síntomas están localizadas por arriba del cuello: nariz congestionada o con flujo, estornudos, o garganta adolorida. El ejercicio podría ser seguro. Aún así inicia a moderada intensidad  tu actividad física, si después de 10 minutos te sientes mejor, puedes aumentar la intensidad y terminar el entrenamiento o el juego. Pero si te sientes miserablemente mal, para.

Por otro lado si al revisar encuentras síntomas por abajo del nivel del cuello, cuidado. Si encuentras cualquiera de los siguientes síntomas evita la actividad física: dolor muscular generalizado, tos seca, 38º grados o más de temperatura corporal, escalofríos, diarrea o vómito. Ejercitarse en presencia de cualquiera de estos síntomas significaría  probablemente que el organismo se encuentra débil y deshidratado. Peor aún se pueden correr riesgos peligrosos que perjudicaran tu salud. Puedes continuar tu ejercicio cuando los síntomas desaparezcan. De cualquier manera cuando te recuperes de una enfermedad que te mantuvo fuera del ejercicio es importante regresar a la actividad en una forma gradual. Una buena regla es trabajar a moderada intensidad 2 días por cada día que estuviste enfermo.

ALTO AL CONTAGIO

Si estas en un equipo algo que se debe prever es que podrías infectar a otros. Si tú estas sano ten cuidado cuando té enteras que alguien esta enfermo  y te puede contagiar. Para enfermedades simples como un resfriado utilice practicas higiénicas comunes como lavarse las manos frecuentemente y tener cuidado hacia donde se tose o estornuda. Algunas infecciones se diseminan rápidamente en el deporte y requieren que el deportista se mantenga apartado al menos en etapa de contagio, por ejemplo el sarampión. Si se presenta una infección así debes visitar a tu doctor por tratamiento e información de cuando regresar a la actividad deportiva.

Existen otras condiciones que se pueden diseminar rápidamente. Como una medida higiénica de rutina, los deportistas deben abstenerse de compartir: botellas de agua, toallas, rastrillos, etc. Es sabido que las infecciones se transmiten por estas vías.

Decidir si se realiza una actividad física cuando se esta enfermo involucra en gran manera el sentido común, toma precauciones para no ser un foco de infección  y escucha a tu cuerpo, puede tomar tiempo regresar a la actividad física sin problemas serios.

Nota: Estas recomendaciones no intentan ser un substituto de visita al médico, si tienes dudas sobre tu salud, consulta a tu médico.

F.T. JOSUE DE LA ROSA